viernes, 18 de enero de 2008

CUÉLEBRE


Bienvenidos de nuevo alrededor de nuestra hoguera. Hoy hablaremos del cuélebre. Se trata de una gran serpiente alada, custodio de fabulosos tesoros y, a aveces, doncellas. Vive en cuevas, simas y demás agujeros, además de en fuentes y algunos viven hasta en lagos. Poseen unas grandes alas escamosas para volar grandes distancias. Su aliento es fétido y la mayor parte de las veces, venenoso y sus silbidos son tan penetrantes que se oyen a leguas de distancia. Estas criaturas atacan y devoran a animales y personas, o bien se llevan sus cadáveres. Muchas veces, para evitar esto, los humanos ofrecían a los cuélebres de las inmediaciones boroñas, es decir, pan de maíz, para así evitar el ataque de la serpiente.
Para un humano, resulta muy difícil matar a una de estas criaturas, pues están blindadas con sus escamas y las flechas no se clavan en ellos. Esta armadura natural solo tiene un punto débil, el cuello, aunque los cuélebres se cuidan de dejarlo a la vista. No obstante, ha habido humanos lo suficientemente osados como para enfrentarse a un cuélebre y salir airosos. En una ocasión, un monje, harto de que la serpiente matara y se comiera a sus compañeros, le ofreció un pan relleno de alfileres, lo que provocó la muerte de la bestia. En otra ocasión, unos campesinos lograron que el cuélebre se tragara una rueda de carro calentada al rojo vivo. Con esto casi lograron matarle, pero la serpiente se echo al mar, logrando así enfriar esa rueda.

Los cuélebres nunca dejan de crecer, sus alas cada vez son más grandes y sus escamas, más recias y pesadas. Cuando el lugar en el que viven ya no es suficientemente espacioso para ellos, se van, llevándose con ellos todas sus riquezas. El lugar al que van, es un mar: La Mar Cuajada. Nadie sabe donde está. Algunos dicen que está más allá del mar occidental; otros, en cambio, dicen que está bajo tierra, por ello también lo llaman La Mar Tapada. Lo que si que sabemos seguro, es que está plagado de los tesoros de los cuélebres, y si consiguierais meter la mano, al sacarla seríais ricos durante más de 100 años.