domingo, 6 de enero de 2008

GOLEM


Después de este pequeño lapso de tiempo sin reunirnos, esta noche hablaremos acerca de los golems, poderosas criaturas donde las haya. Existen varios tipos de golem, pero se resumen todos en lo mismo, pues la única diferencia fundamental que hay entre ellos es el material con el que son construidos, ya sea carne, hielo, acero, fuego…

Son criaturas estúpidas, pues no tienen alma. El proceso de creación de un golem es tan difícil y requiere un poder y una concentración tan elevadas que solo está al alcance de unos pocos hechiceros poderosos. Hay quien dice que el primer golem fue llamado Adán, y que su creador era tan poderoso que consiguió darle un alma. Fue creado a partir de barro, el material más fácil de utilizar después de la carne. Según aparece en escritos inmemoriales, los golems más difíciles de animar eran los de acero.

Para animar una de estas bestias, el hechicero debía dar forma a su creación. Si utilizaba carne, esta no podía estar demasiado podrida, cosía los trozos y podía empezar el ritual. Si usaba barro, tenía que modelarlo; Con acero, el material más costoso, debía equipar al monstruo con una espada… En cuanto a los golems elementales (de rayo, hielo, fuego y agua) se ha perdido en el tiempo la manera de crearlos. Al no tratarse de materias fáciles de manipular, muchos hechiceros han perecido intentando controlar estas criaturas.

Una vez ha dotado de forma a su siervo, el hechicero debía pintar dos estrellas de cinco puntas en el suelo, una grande y otra pequeña. En la grande situaría al golem, y en la pequeña se situaría él mismo. Una vez colocado, el hechicero deberá escribir la palabra “EMETH”, lo cual permitiría renacer al monstruo. El hechicero se coloca entonces en su estrella para comenzar con el hechizo. Nadie sabe a ciencia cierta qué hechizos son mejores o peores, lo cierto es que hay multitud de formulas, escritas en tantos o más libros de hechicería. Si el hechicero tenía éxito (lo cual se daba en contadas ocasiones, lo más habitual es que fuera absorbido por un vórtice de energía mágica, o algo peor aun…) el golem despertaba y quedaba vinculado a su amo.

Los golem son brutales, despiadados y extremadamente fuertes. No pueden sangrar ni sufrir por heridas. No obstante no son invencibles, pues no tienen iniciativa propia, y son excesivamente lentos. El método más eficaz para vencer a un golem es borrar la primera “E” de la palabra emeth, pues así se podrá leer “METH”, que significa muerte, lo cual terminará con el hechizo, y por lo tanto con la criatura. Ni que decir tiene que los hechiceros se cuidan mucho de dejar esta palabra a la vista, por lo que lo más habitual es que estas criaturas encuentren su final hechas pedacitos, a manos de algún aguerrido héroe, los cañones de un batallón, o los salvajes conjuros de algún otro mago rival.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Holas!!

Pues resulta que sí sabía lo que era un Golem, pero no me acordaba.

Interesante actualización!

Esperando más...

Yo

Fernando Ferrari AKA jago_ff dijo...

Felicidades por el blog, me ha gustado mucho la historia, yo no sabia lo que significaba, pero ahora si.

Y como me gusta componer canciones, ya se me ocurrio una frase:
"Me siento como un Golem sin su E" :D :D, jejje

Saludos

Elessar Linwëlin dijo...

Hola fernando, gracias por el comentario y el interes. Cuando acabes la canción mandamela ok?

:D