domingo, 20 de enero de 2008

YAMATA-NO-OROCHI

Buenas noches a todos de nuevo. Hoy está con nosotros BloodKnight, otro amante de la mitología, que nos va a hablar de un mito del que hoy día quedan constancias materiales: el mito de Orochi.


Muy buenas a todos, soy BloodKnight, un amante de la mitología, y me gustaría compartir con vosotros algunos de los mitos mas importantes de las diferentes culturas, y tambien hablaros de criaturas legendarias y hazañas heroicas.

Este mito es relatado en el Kojiki (También llamado Furukotofumi), el libro más antiguo de todo Japón. Relata como Susanoo, Dios Celestial del Mar y las Tormentas, se enfrenta al terrible Bijuu, Yamata-no-Orochi. Susanoo es hermano de Amaterasu, Diosa del Sol, y de Tsukuyomi, Dios de la Luna. Después de una discusión con su hermana, que provocó que ésta se escondiese en la Cueva de Roca Celestial (Ama-no-Owato), dejando al mundo en la sombra durante ese tiempo, Susanoo fue expulsado del Cielo. Mientras vagaba por la región de Izumo, se encontró con dos Deidades Terrenales (Kuni-tsu-Kami), que están llorando la pérdida de siete de sus hijas. Esto se debía a que la terrible bestia, el Bijuu Yamata-no-Orochi, la Serpiente de Ocho Cabezas, les exigía todos los años el sacrificio de una de sus hijas, y este año era el turno de la octava y última hija, Kushi-inada-hime. La bestia era una inmensa serpiente con ocho cabezas y ocho colas, cuyo cuerpo se extendía a lo largo de ocho valles y ocho colinas, y se decía que poseía un abrumador poder demoniaco. Después de que Susanoo pidiese la mano de Kushi-inada-hime en matrimonio, éste la transformo en un peine (Kushi) que pone en su propio pelo. Tras esto, le pidió a los padres de Kushi que destilasen un Sake refinado ocho veces, y se puso a construir una jaula redonda con ocho puertas, delante de cada cual había una plataforma con el sake que refinaron los padres de Kushi. Tras terminar la jaula, esperaron al día del sacrificio. Cuando Orochi apareció, se sintió intrigado por la jaula, pero aún mas tentado por el sake, introdujo sus ocho cabezas por cada una de las ocho puertas, y se bebió todo el sake. Como había planeado Susanoo, Orochi se intoxicó, y aprovecho la embriaguez de la serpiente para cortar sus ocho cabezas, atrapadas en las ocho puertas. Para su sorpresa, enrollada entre las ocho colas de Orochi, encontró la legendaria espada Kusanagi-no-Tsurugi (Espada de la Serpiente). Aunque esta proeza se pierde en las nieblas del tiempo, donde mito y realidad coexisten, queda aún en nuestros días una prueba de la derrota del terrible Orochi: La espada Kusanagi-no-Tsurugi, que actualmente es uno de los Tres Tesoros Imperiales de Japón, también llamada llamada Ama-no-Murakumo-no-Tsurugi (Espada Celestial Reunidora de Nubes), custodiada en el Templo de Atsuta, y es tan importante para los japoneses como Excálibur puede serlo para los británicos.
Muchas gracias, BloodKnight, por este relato. Animaos a participar vosotros también en nuestras reuniones en la hoguera.